La tercera oleada de violencia política internacional. Los casos del MLN – Tupamaros en Uruguay y las Brigadas Rojas en Italia

El Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros surge a mediados de los 60 en Uruguay, que hasta entonces había constituido una particularidad en América Latina, debido a su consolidada democracia y a unos altos niveles de bienestar social. A partir de mediados de los 50, el país comienza a mostrar síntomas de deterioro económico y social que se agudizarán notablemente durante la década posterior provocando un aumento de la agitación social.

En este contexto, los Tupamaros se convirtieron en el primer movimiento guerrillero urbano de América Latina. Su actividad armada llegó hasta 1972 cuando las Fuerzas Conjuntas, formadas por el Ejército y la Policía, desarticularon la organización. Los Tupamaros, con diferentes etapas durante su trayectoria armada, realizaron un gran número de acciones exitosas alcanzando una alta repercusión internacional. Concretamente en Europa, a principios de los años 70, cuando la conflictividad social derivó hacia la aparición de organizaciones clandestinas que optaron por la violencia política, las acciones de los Tupamaros eran difundidas en la prensa y en diferentes publicaciones, y fueron observadas con gran atención por quienes estaban tanteando ese tipo de violencia.

El conocimiento del modelo tupamaro fue de vital importancia para los primeros años de las Brigadas Rojas, puesto que planteaba un tipo de repertorio de acción concreto que podía ser aplicado en las ciudades italianas. Su influencia, tanto simbólica como metódica, ha sido señalada por diferentes miembros del núcleo histórico de la organización[1].

La investigación en curso se presenta como una comparación entre dos organizaciones armadas que utilizaron un modelo de acción similar en diferentes regiones y durante la misma etapa. Aunque existen varios trabajos relacionando organizaciones de una misma región que han aportado información relevante para la comprensión de la violencia política, la escasez de estudios comparados entre América Latina y Europa se presenta como una limitación académica.

 

 

 

 

En este sentido, de los pocos estudios que se han realizado al respecto, destaca un artículo de Peter Waldmann[2] que reconoce un modelo básico característico de los movimientos revolucionarios en América Latina, así como su diferenciación con el tipo de acción utilizada, durante el mismo periodo, en Europa. Para el autor alemán, en América Latina se generó un tipo de actuación guerrillera y en Europa una estrategia insurgente terrorista. Para ello, elabora un esquema tipológico a tener en cuenta: la función de la violencia, el apoyo social, el factor territorial y la dinámica en cuanto su posibilidad de alcanzar los objetivos. No obstante Waldmann señala que su categorización no es aplicable a todas las organizaciones. Por ello, para poder albergar todos los grupos, identifica una posición intermedia que denomina “formas mixtas” para una serie de grupos que no encajan con el esquema que plantea. Entre otros, identifica en esta categorización tanto al MLN – Tupamaros en América Latina como a las Brigadas Rojas en Europa, analizando similitudes y diferencias entre ambos grupos.

El análisis de Waldmann ejemplifica el debate existente a la hora de analizar las organizaciones que ejercieron la violencia política durante la segunda mitad del siglo XX. En especial, la problemática que genera para algunos analistas la actuación de los movimientos guerrilleros urbanos surgidos en América Latina, así como el apoyo social que llegaron a tener algunos grupos europeos como el logrado por las Brigadas Rojas en Italia si se compara con otros grupos coetáneos[3].

 

La tercera oleada de violencia política

El primer punto de análisis del que se parte es la posibilidad de estudio que ofrecen las oleadas de violencia política. En 2004, David C. Rapoport[4] presentó una breve sistematización histórica de los procesos globales de violencia política que tuvo una gran aceptación y suscitó un interesante debate, desde su publicación hasta la actualidad[5]. El autor establece cuatro oleadas de terrorismo internacional desde finales del siglo XIX: anarquista, anticolonial, de nueva izquierda y la actual oleada de terrorismo islámico. Según su definición, cada oleada se correspondería con un ciclo de actividad en un periodo concreto, con su fase de expansión y contracción, de carácter internacional, ya que se darían actividades similares en diferentes países con una motivación desencadenante similar, lo que otorgaría características semejantes a los diferentes grupos y facilitaría la relación entre ellos. Cada oleada estaría por tanto compuesta por diferentes organizaciones que, generalmente, desaparecen antes de que termine el ciclo global de actividad. Cuando el impulso de la oleada no puede generar nuevas organizaciones desaparece finalmente[6].

Respecto a la oleada de Nueva Izquierda, según Rapoport, ésta encontraría su mayor estímulo en la Guerra de Vietnam y las luchas antiimperialistas desarrolladas en países del Tercer Mundo. Identifica varios grupos que comparten un ethos revolucionario y operan en diferentes países: el grupo Weather Underground en Estados Unidos; Rote Armee Fraktion (RAF) en Alemania; Brigate Rosse en Italia; Red Army en Japón; y Action Directe en Francia. Además de éstos, que comparten finalidades similares, el autor añade en esta tercera oleada otros grupos con un enfoque más nacionalistas que, de hecho, lograron tener una mayor durabilidad que aquellos que no tuvieron como prioridad esas demandas territoriales[7].

No obstante, Alberto Martín Álvarez y Eduardo Rey Tristán[8] discrepan con Rapoport, al no considerar dentro de esta oleada a los movimientos revolucionarios armados latinoamericanos surgidos en la segunda mitad del siglo XX. Además, cuestionan el papel que tuvo la Guerra de Vietnam como evento desencadenante para esos grupos latinoamericanos. En su análisis identifican a la Revolución Cubana como el factor desencadenante de los casos latinoamericanos, compartiendo ese ethos común y no estableciendo, en este aspecto, una clara diferenciación respecto a los casos de guerrilla rural y guerrilla urbana[9].

Por otra parte, estos autores señalan características básicas que son compartidas entre los casos europeos, estadounidenses y latinoamericanos, considerados de “nueva izquierda”, como una corriente común de ruptura con el ámbito de la izquierda tradicional, tanto comunista como socialista, que generó replanteamientos ideológicos y metódicos. Tras identificar el hecho desencadenante para los casos latinoamericanos, señalan que lo ocurrido a partir de 1959 responde a la propuesta y definición de oleada planteada por Rapoport[10].

Si bien en la categorización de Rapoport no se analizan los casos latinoamericanos, sí se identifica el Mini-manual de guerrilla urbana del brasileño Carlos Marighella como el documento que generó el corpus teórico de esta tercera oleada de violencia política[11]. Rapoport considera que cada una de ellas genera su propio material teórico y, para este caso, resulta reseñable que sea un autor latinoamericano, que tuvo influencia directa en varias organizaciones armadas revolucionarias en América Latina, quien lo plantee.

Teniendo en cuenta el debate académico suscitado por Rapoport, uno de los objetivos de la investigación es el de concretar si existe la posibilidad de englobar la violencia política generada en América Latina y Europa en una misma oleada y, para los casos estudiados, ver si existe una motivación impulsiva similar y características compartidas.

 

Los casos de estudio. Planteamientos iniciales.

De todos los grupos posibles, tanto de una región como de la otra, para la presente investigación se han elegido dos que, como señalamos, tienen características específicas respecto a otros grupos con los que compartieron región. Además de esta disyuntiva, se evidencian similitudes entre ambos procesos. Como señala Eduardo Rey Tristán[12], para una comparación ajustada entre ambos grupos es necesario tener en cuenta dos dimensiones clave: el por qué y el cómo. El primero haría referencia a la comprensión de las motivaciones, la indagación de los procesos de radicalización sociopolítica en ambas regiones y la determinación de paralelismos en ambos procesos. El segundo, básico para la comprensión del tipo de acción colectiva que ejercieron los diferentes grupos que optaron por la violencia política en Europa, se centraría en el análisis de los aspectos simbólico-culturales que influyeron en las movilizaciones y otorgaron un sustento ideológico-político y discursivo. Relacionado con esto, sería necesario analizar los mecanismos de difusión del modelo guerrillero urbano latinoamericano en Europa, puesto que supuso un referente de acción en muchos casos imitado.

En cuanto al contexto en el que surgieron ambos grupos, habrá que tener en cuenta factores compartidos pero también dispares. La situación política de América Latina y Europa se presenta muy diferente, la primera plagada de dictaduras militares y la segunda con un aparente fortalecimiento democrático con el comienzo de los procesos de transición de las últimas dictaduras. No obstante, la situación socio-económica de ambos países (aún asumiendo el rol de centro de Italia y periferia de Uruguay) en los respectivos momentos en los que surgen y se desarrollan ambos grupos, tiene ciertas lógicas similares. Por ejemplo, ambas organizaciones aparecen en un momento de crisis económica con altos niveles de conflictividad social tras una etapa prolongada de aparente prosperidad económica[13], en donde se produjeron cambios significativos en los modelos organizativos de trabajo y en la composición estructural de las ciudades que pudieron determinar el tipo de violencia y el lugar en donde surgió.

En el caso de Italia, la escalada de protesta y el nivel de conflictividad, a partir de 1968, parece ser determinante para el nacimiento de las Brigadas Rojas. En cambio, en el caso de los Tupamaros su aparición es anterior al momento de mayor conflictividad en la protesta. Será a partir de 1968 cuando la represión de la movilización estudiantil provocó una afluencia masiva al MLN – Tupamaros, lo que obligó a la modificación de su modelo organizativo. Por tanto, para el caso uruguayo no se evidencia el surgimiento de la violencia como resultado del descenso del ciclo de protesta aunque será a partir de entonces cuando se convierta en un actor relevante en el país.

La cronología elegida para el caso de los Tupamaros es toda su etapa de actividad armada que, como señalamos, dura hasta 1972. En cambio para las Brigadas Rojas se ha estimado terminar el estudio entre finales de 1976 y principios de 1977, cuando tras la segunda detención de Renato Curcio se produce la modificación organizativa y estratégica, dando por concluida la etapa conocida como el ataque al “corazón del estado” (1974 – 1976)[14] puesto que creemos que supone un punto definitivo para los parámetros de análisis establecidos para la investigación.

Por lo tanto, será necesario analizar de manera comparada el inicio y la evolución de ambas organizaciones, las dinámicas internas y organizativas, su operatividad, sus objetivos, sus principales líneas ideológicas, su configuración sociopolítica y los niveles de apoyo que recibieron. También será necesario detenerse en las oportunidades políticas y, en concreto, en el papel del Estado y el proceso recíproco de innovación y adaptación que se produce durante ambos ciclos de protesta entre la movilización social y la policía, así como la introducción de técnicas represivas fuera de la legalidad y la interpretación de ese aumento represivo por quienes optaron por la lucha armada.

Como señalamos, el objetivo añadido es el estudio de las dimensiones transnacionales de la violencia, para lo que será necesario el recurso, entre otras, a fuentes orales, en relación con el análisis de los actores. Con ello, los miembros históricos de las Brigadas Rojas podrán concretar la influencia recibida por parte de los Tupamaros y los mecanismos de adaptación a la situación italiana del modelo aplicado por la guerrilla uruguaya y otros movimientos armados de América Latina. Pero también se pretende entrevistar a Tupamaros que se exiliaron en Italia a partir de la derrota militar en 1972 y del golpe de estado de 1973, en un momento en el que las Brigadas Rojas comenzaban a realizar acciones de cierta transcendencia, por lo que su visión de aquellos acontecimientos puede aportar información relevante en la equiparación de ambos procesos.

 

La difusión del pensamiento y actuar Tupamaros en Italia

Respecto a la posible transnacionalización del modelo generado por los Tupamaros, nos interesa investigar los mecanismos de difusión de sus acciones y cómo pudo contribuir el conocimiento de éstas en la definición del modelo organizativo y operativo de las Brigadas Rojas[15]. Esto no supone concebirlo como causal para la aparición de la violencia política en Italia, ni determinante en la evolución de la organización, ni incluso que fuera la única influencia que recibieron.

Aún no pudiendo analizar este tema de una manera comparada ya que la difusión no fue recíproca, en relación con los Tupamaros sí que puede ser interesante ver los motivos y el momento de esa difusión, en un aparente intento de conseguir una mayor notoriedad internacional, ya que mucho de ese material difundido en Italia fue creado por la propia organización.

Habiendo localizado los libros que se publicaron en Italia sobre los Tupamaros durante la década de los 70, sin duda la figura de Giangiacomo Feltrinelli como editor centrará gran parte de este apartado debido a su relación con las Brigadas Rojas y el proceso revolucionario en América Latina[16]. No obstante, no sólo la editorial Feltrinelli publicó libros en Italia sobre los Tupamaros, ni fue el único soporte utilizado[17].

Además, se analizarán las noticias publicadas en prensa sobre las acciones de los Tupamaros y la situación de Uruguay, puesto que en ellas se daba información relevante sobre la evolución de la guerrilla. Será a partir de 1969, incluso antes de la publicación de los primeros libros, cuando los medios de comunicación comenzaron a mostrar interés respecto a los Tupamaros. El 21 de junio de 1969, el periódico l´Unità publicaba la primera noticia sobre ellos, bajo el título “Guerriglieri all´attacco in Uruguay. Rockefeller ha sospeso il viaggio”, donde se informaba de la acción incendiaria llevada a cabo por los Tupamaros en la filial uruguaya de la General Motors, con motivo de la visita de Nelson Rockefeller (gobernador de Nueva York) a Montevideo. Al día siguiente, el periódico dedicó un artículo entero a los Tupamaros, bajo el título “Chi sono i partigiani tupamaros che hanno messo in fuga Rockefeller”[18], en el que se narraban las principales acciones que hasta la fecha había realizado la organización. A partir de entonces, el periódico informará de muchas acciones efectuadas por los Tupamaros, incluso resaltándolas en portada, en algunos casos.

Por último, dentro del análisis de los medios de comunicación, no sólo nos interesa estudiar la información que se daba en la prensa de ámbito nacional, sino también en los órganos de información de la izquierda extraparlamentaria, como por ejemplo Lotta Continua y, evidentemente, Sinistra Proletaria, por lo que para este apartado de la investigación se hace necesario consultar el archivo de la Fondazione Feltrinelli ya que alberga mucho material a consultar.

 

Conclusiones

Aún asumiendo que es una investigación en curso y que pueden existir modificaciones en la realización de ésta, después de lo expuesto podemos plantear los objetivos iniciales con los que parte la investigación.

Por una parte, dentro de la pertinencia académica de otorgar una dimensión global a las formas de violencia política, plantear la relación existente entre la violencia generada en América Latina y Europa para determinar si corresponden a un mismo ciclo internacional y por tanto a un proceso de radicalización supranacional en una etapa concreta.

Para ello, planteamos la necesidad de analizar comparativamente los contextos en los que surgen las organizaciones y los procesos de radicalización de ambas sociedades. También se analizaran de manera comparativa los aspectos propiamente organizativos, tanto los factores ideológicos como estratégicos  y la evolución de las dos organizaciones. En relación con esto y la posibilidad de englobar ambas violencias en una misma oleada, se pretende comparar las motivaciones iniciales y los objetivos establecidos tanto por el MLN – Tupamaros como por las Brigadas Rojas para concretar si existe un ethos revolucionario compartido según los parámetros señalados por Rapoport. Para ello se tendrá en cuenta, aunque no de manera exclusiva, la información que puedan otorgar las entrevistas realizadas a ex miembros de ambas organizaciones.

En relación con esto, se analizaran los procesos de difusión del modelo generado por los Tupamaros en Italia y su influencia en las Brigadas Rojas. El análisis de este apartado es de gran interés para determinar si es posible enmarcar ambas organizaciones en el misma oleada, no sólo porque su conocimiento pudo delimitar los aspectos operativos y organizativos de las Brigadas Rojos, sino también para concretar si el conocimiento de movimientos revolucionarios activos pudo contribuir en el proceso de radicalización de los sectores de la izquierda extraparlamentaria italiana y de construcción de marcos identitarios compartidos entre ambas regiones.

Hay múltiples factores necesarios de analizar para intentar explicar la violencia política, más aún cuando se hace de manera comparada entre dos regiones tan aparentemente opuestas como América Latina y Europa y entre países como Uruguay e Italia. Probablemente surjan muchas diferencias tanto en los contextos como en el surgimiento y evolución de ambas organizaciones, pero también similitudes que puedan aportar claves necesarias para la compresión y el conocimiento de los grupos y de la violencia generada durante esta etapa.

 

Guillermo Gracia Santos (1986), Licenciado en Historia con especialidad en Historia de América en la Universidad Complutense de Madrid (2010), Máster Internacional en Estudios Contemporáneos de América Latina en la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de la República de Uruguay (2012) realizando un Trabajo Fin de Máster (TFM) con el título Surgimiento y transformación del Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros. De la actividad armada a su inclusión al sistema de partidos de Uruguay”. Actualmente cursando el doctorado en el Departamento de Historia Contemporánea y de América en la Universidad de Santiago de Compostela.

 


[1] En cuanto al nivel simbólico, según Renato Curcio, se eligió la estrella de cinco puntas deformada por los Tupamaros al ser una de sus referencias internacionales (SCIALOJA, 1994, p. 16). En cuanto a la influencia metódica, un ejemplo de ello son las declaraciones de Alberto Franceschini que señala que en los orígenes, al querer hacer una “expropiación” recurrían a su “pequeña biblia” en referencia a los textos de los tupamaros (FRANCESCHINI, 1991, p. 47)

[2] WALDMANN, Peter, “Terrorismo y guerrilla. La violencia organizada contra el Estado en Europa y América Latina. Un análisis comparativo” en Estudios Internacionales, Universidad de Santiago de Chile, año XXV, nº 98, 1992, pp. 275 – 313

[3] Otro estudio más reciente que compara organizaciones de América Latina y Europa es SANCHO LARRAÑAGA, Roberto, La encrucijada de la violencia política armada en la segunda mitad del siglo XX en Colombia y España: ELN y ETA, 2008, tesis doctoral, Departamento de Historia Moderna y Contemporánea, Universidad de Zaragoza

[4] RAPOPORT, David C, “Modern Terror: The Four Waves” en CRONIN, Audrey K. y LUDES, James M (eds.), Attacking Terrorism: elements of a grand strategy, Georgetown Univ. Press, Washington D.C., 2004, pp. 46-73

[5] Por ejemplo, Eduardo González Calleja amplía a cinco oleadas, diferenciando los movimientos de liberación nacional de mediados del siglo XX y los movimientos armados de Europa y la guerrilla urbana latinoamericana, surgidos, según el autor, tras el estancamiento del movilizaciones universitarias de mayo del 68 los primeros y el fracaso de la estrategia foquista rural en los segundos (González Calleja, 2013, pp. 9-16). Por otra parte, como se desarrolla más adelante, Alberto Martín Álvarez y Eduardo Rey Tristán identifican una única oleada de violencia política latinoamericana que comienza en 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana, y termina a mediados de los 90, con los acuerdos de paz de El Salvador en 1992 y Guatemala en 1996, albergando dentro de ésta tanto a los movimientos revolucionarios rurales como a los urbanos (Martín Álvarez y Rey Tristán, 2012).

[6] Rapoport, David C. op. cit. pp. 47-48

[7] RAPOPORT, David C., Op. cit. p. 56 – 61

. Revista electrónica de la Asociación Española de Americanistas, 2012, disponible en http://revistas.um.es/navegamerica

[9] Para los autores, desde el punto de vista político, los grupos urbanos deben ser considerados dentro de la misma oleada, ya que son el resultado del mismo impulso detonante, además de tener características compartidas y mantener relaciones mutuas con los grupos que desarrollaron la guerrilla rural (p. 16).

[10] MARTÍN ÁLVAREZ, Alberto y REY TRISTÁN, Eduardo, Op. cit. pp. 7 – 8

[11] RAPOPORT, David C., Op. cit. p. 49

[12] REY Tristán , Eduardo “Il modello guerrillero latinoamericano in Europa” en Contemporanea. Rivista di storia dell’800 e del ‘900, Ano XVI, nº 4, ottobre-diciembre 2013, pp. 634-644. Il Mulino, Bologna, Italia

[13] El MLN – Tupamaros surge a mediados de la década de los 60 en un momento de fuerte crisis económica en Uruguay. Si bien el estancamiento económico data de mediados de los 50, será a partir de la década de los 60 con la implantación de medidas de corte liberal bajo el amparo del Fondo Monetario Internacional cuando la situación se agudice tras el desmantelamiento del “modelo batllista” caracterizado por una economía de estado que había sido la precursora del estado de bienestar uruguayo. En el caso italiano, las Brigadas Rojas también surgen en un momento de crisis tras un periodo de desarrollo económico conocido como el “milagro italiano”.

[14] CASELLI G. C. e DELLA PORTA, D. “La storia delle Brigate rosse: strutture organizzative e strategie d`azione” in DELLA PORTA D (a cura di), Terrorismi in Italia, Il Mulino, Bologna, 1984, pp. 153 – 227

[15] En este apartado también se pretende analizar la difusión de la obra de Carlos Marighella porque aunque su organización (ALN) no tuvo una gran repercusión, los documentos del guerrillero brasileño fueron traducidos a diferentes lenguas además de que Rapoport lo identifica como generador del corpus teórico de la tercera oleada.

[16] Recientemente REY TRISTÁN (2013, op. cit. pp. 640-644) se ha centrado en la importancia de Feltrinelli como uno de los principales editores del pensamiento revolucionario latinoamericano en Europa y, citando a GUPTA (2010), lo identifica como uno de los “conectores” cruciales que puso en contacto los discursos elaborados por los teóricos latinoamericanos con grupos radicalizados del norte de Italia.

[17] Por ejemplo los Tupamaros colaboraron activamente en el documental sueco de Lan Lindquist “Tupamaros”(1972) rodado en Montevideo. Otro ejemplo de difusión en formato audiovisual es la película franco–italiana dirigida por Costa-Gavras “Estado de sitio” (1972) en donde se relata el secuestro y asesinato del agente de la CIA Dan Mitrione por parte de los Tupamaros.

[18] OTERO Rafael, (1969) “Chi sono i partigiani tupamaros che hanno messo in fuga Rockefeller” en L´Unità, domingo 22 de junio de 1969, p. 3

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